Calle de Alcalá, 68.
Madrid – 28009
En primer lugar, el cirujano debe de evaluar tanto la zona a tratar como determinar cuál será la zona donante (de la que se extraerá una mínima cantidad de grasa) para poder realizar el tratamiento rejuvenecedor de piel.
Para llevar a cabo la cirugía se aplica anestesia local tanto en la zona donante como en el rostro para que el paciente no experimente ningún tipo de molestias durante la intervención. El cirujano extrae una cantidad de grasa y la diluye hasta convertirla en una emulsión. El objetivo es obtener las células madre derivadas de la grasa del paciente.
Éstas células madre son inyectadas en el rostro mediante microagujas consiguiendo un efecto rejuvenecedor.