Divinas Proporciones De Belleza

¿Tiene tu rostro las divinas proporciones de belleza?

Piensa en alguien que tú consideres atractivo e imagina su rostro, piel y ropa. Probablemente nada tenga que ver con el prototipo de belleza de hace 200 años.

Nuestra percepción de belleza cambia a lo largo del tiempo. Lo que percibimos como bello está profundamente influenciado por los medios de comunicación. Antes de la explosión de las redes sociales, construíamos una visión miope sobre cómo es una persona atractiva a través de revistas y películas. El rol tradicional ha proliferado hasta hoy. Famosos que solo podían ser admirados en celebraciones concretas han cronificado sus vidas en Facebook o Instagram. La relación tan íntima que las celebrities han creado con sus seguidores han hecho que incluso sus vidas se conviertan en modelos a seguir.

La teoría del número de oro

¿Qué hace a una persona bella? A pesar de la definición de belleza propia de cada época, existen rasgos faciales que siempre se han entendido como agradables. El número de oro es una teoría utilizada mundialmente para explicar qué hace a una persona atractiva. La teoría plantea que nuestra percepción de belleza puede ser explicada de una forma matemática: percibimos la proporción 1:618 como bella y a esta se le denomina número de oro. Stephen Marquart llevó esta teoría un paso más allá desarrollando una máscara. De acuerdo a sus estudios, las personas cuyo rostro encaja en esta máscara, son estéticamente bellos.

Máscara de belleza de Stephen Marquardt
Encajar un rostro perfecto en la máscara de Marquart significa que la longitud de las orejas sea la misma que la de la nariz y que la longitud de un ojo sea la misma que la distancia entre ambos ojos. También significa tener unas cejas elevadas, una giba nasal recta, una barbilla estilizada y un óvalo facial en forma de V bien definido.

El arte de adaptar el rostro al número de oro o divina proporciones de belleza

El número de oro no es la única medida de belleza, pero ayuda a los doctores a aplicar los tratamientos estéticos trabajando hacia un objetivo de belleza global del paciente.

Pasar por quirófano es excelente alternativa y ofrece cambios dramáticos pero no todo el mundo está dispuesto a asumir el riesgo ni el tiempo de recuperación. Tampoco todo el mundo necesita la cirugía. “Muchos pacientes no necesitan el bisturí para estar más atractivos”, afirma el doctor estético Gregorio Mendoza. “La medicina estética nos permite dar una forma más armónica a todas las partes del rostro y si además realizamos tratamientos regulares para ralentizar y prevenir los daños asociados al paso del tiempo, conseguiremos resultados sorprendentes”, añade el doctor.

Lifting sin cirugía para definir la forma V del rostro

  1. Hidroxiapatita cálcica Radiesse: los efectos tensores del Radiesse pueden durar hasta 18 meses. Aplicados en los puntos estratégicos además de estimular la producción de colágeno y la elastina produce un efecto tensor.
  2. Hilos Tensores: existen de varios tipos: monofilamentos, lisos y espiculados. Cada uno orientados a un tipo de flacidez facial. Aunque sin duda, los que ofrecen resultados más significantes son los Silhouette Soft. Estos últimos se aplican en menos de 1 hora. Cada hilo es cuidadosamente insertado en la mandíbula. Además del efecto tensor inmediato, los hilos Silhouett Soft aseguran que el cuerpo se beneficie de los efectos rejuvenecedores estimulando la producción de colágeno de la propia piel en los próximos meses. Notarás una piel con más volumen y estilizada.

Elevación de cejas para ampliar la mirada

Las cejas caídas hacen el ojo más pequeño. El secreto está en aplicar dos puntos de Botox en las colas de las cejas para elevar la zona. La Radiofrecuencia es otro de los tratamientos estimulantes de la producción de colágeno lo que hará que la piel se vea más firme y jugosa.

Redefinición de nariz, mentón y labios

Tener una nariz definida, eliminar la giba nasal y elevar la punta son sinónimos de atractivo facial. De acuerdo a la máscara de Marquart y al número de oro, la anchura de la nariz debe ser aproximadamente la misma que la de los ojos. La longitud de la nariz debería ser aproximadamente un tercio del total de la altura de la cara.

El ácido hialurónico o la hidroxiapatita cálcica (Radiesse) son los tratamientos estrella para trabajar la forma de la nariz.

Por su parte, el mentón es una parte esencial de la belleza del rostro. Un mentón demasiado pequeño o demasiado grande dan lugar a un rostro desequilibrado. Con los rellenos faciales podemos esculpir el mentón hasta alcanzar las proporciones ideales.

Y por último, los labios. Según el número de oro el labio inferior debe ser 1.618 veces más grueso que el superior. El ácido hialurónico es el tratamiento perfecto para contornear los labios y conseguir una mayor definición. Los resultados pueden llegar a durar unos 10 meses y repetir el tratamiento prolongará los resultados cada vez más.

Si te sientes identificad@ con los cánones de belleza del número de oro y crees que alguno o todos estos tratamientos te ayudarían a verte mejor, no dudes en acudir a una primera consulta gratuita y resolver todas tus dudas en LeClinic’s.

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